NIÑOS DE ESCASOS RECURSOS SE QUEDAN SIN SUEÑOS Y SIN FÚTBOL
- Expresión 35

- 2 jun 2020
- 4 Min. de lectura
Actualizado: 6 jun 2020
Por: Reynaldo Velásquez.
Jóvenes y niños que soñaban ser jugadores profesionales se quedan sin la oportunidad ya que se suspendieron las actividades por la situación del nuevo coronavirus (COVID-19), el proyecto nació desde hace cinco años en la zona 3 de la ciudad capital.
Un proyecto llamado “Fútbol calle” que se organizó para ayudar a jóvenes y niños en alto riesgo social ha quedado en el olvido, ya que se vieron afectados por la situación que atraviesa el país por el COVID-19. “El objetivo es recuperar a los jóvenes lográndolos sanar y superarlos en lo personal, familiar, educativo, espiritual, social y si algo cura a un adulto que mejor podría curar a un niño”, expresó Giovanni Álvarez, entrenador de fútbol calle.
El programa tiene como objetivo eliminar de las vidas jóvenes y niños el interés de optar un mal camino y que retomen sus estudios para que puedan ser alguien en la vida, ya que el proyecto además de entrenar fútbol también les imparte clases de lenguaje, matemáticas e inglés, todo esto con ayuda de patrocinadores de la misma zona. También nos comentó que se realizó una investigación en el sector de la zona con ayuda de la policía nacional civil (PNC) y se logró reducir los índices de violencia un 85%, como sabemos la situación actual jóvenes y niños son obligados y utilizados para delinquir; tal es el caso de Pablo Hernández Zacarías de 19 años conocido como “sicario”, llegó al programa en enero del 2016, a la edad de 10 años pertenecía a un grupo de jóvenes que se dedicaban a delinquir en la zona y siempre portaba arma de fuego, en ese entonces un niño que a su corta edad abandono sus estudios y sufrió descuido familiar, estaba a punto de ingresar al mundo de las maras específicamente a la mara salvatrucha (MS). Después de cuatro años, él es una de las muestras más grandes del poder que tiene el deporte, pues al unirse al proyecto Pablo ha logrado dejar la vida mala que llevaba. Actualmente es uno de los entrenadores de porteros y uno de sus sueños es jugar en la posición de portero en liga mayor y defender la portería de la selección nacional.
También encontramos el caso de William Adolfo Aguilar Sontay de 18 años quien llegó a fútbol calle en agosto del 2015, siendo un niño que estaba involucrado en drogas. Indico que su mayor problema ha sido el no haber conocido a su padre, ya que fallece días antes de su nacimiento, después que su madre decidido formar un nuevo hogar con el hermano del padre y el es confundido al querer saber ¿porque su tío resulta ser su padre? esto le es revelado al niño cuando tenía nueve años, tiempo en que decide iniciar una nueva forma de vivir y se aleja de su casa y se refugia en las drogas pero la situación le cambia al llegar al programa William, ha cambiado por completo, por medio del fútbol y descubre que tiene mucho talento y puede ser ejemplo para muchos niños, él ha logrado la superación académica, llegando a graduarse como bachiller en computación, fútbol calle logró devolverle sueños y los valores de la vida; ahora al igual que Pablo sueña con jugar en liga mayor de fútbol.
Todo marchaba con normalidad y esperanza, pero fue hasta marzo del presente año que todo cambia de un día a otro, Giovanni había logrado reclutar a 89 niños y jóvenes, pero la situación se vio afectada por el tema del coronavirus (COVID-19), una pandemia que afecto a nivel mundial y grandes potencias como China y Estados Unidos no han logrado frenar; en una entrevista con Giovanni, nos comentó que por el momento se suspendió el proyecto y que le preocupa la vida de estos ya que la zona en que residen están expuestos a caer de nuevo en malas influencias y con el proyecto lograba distraer la mente y alejarlos de la violencia.
Primero se vieron afectados por el estado de calamidad que fue decretado el pasado cinco de marzo, segundo la suspensión de clases el día 15 de marzo y por último el toque de queda que desde el 22 de marzo está vigente, es por esta situación que estos jóvenes y niños se encuentran en casa sin fútbol.
Sin embargo, la esperanza nunca muere y ellos esperan el día en que se puedan reunir y seguir entrenando, esforzándose. También hacen un llamado a quienes quieran apoyarlos ya que no cuentan con ingresos tanto para el proyecto como para sus hogares, la situación actual les afecto de gran manera y solicitan víveres para el consumo diario para poder sobre vivir ante esta crisis que azota a nivel mundial la vida de millones de personas.
Cristian Vásquez es padre de familia de uno de los niños que se encuentra en el programa, en una entrevista que nos brindó nos cuenta como tiene que sobrevivir a diario para sustentar a su familia ya que no cuenta con un trabajo formal y se dedica al a recolección de plástico, lata y cartón, actualmente labora en el relleno sanitario de la zona 3 capitalina. “yo salgo de casa por la necesidad de traer el alimento y lamentablemente dejo solo a mi hijo y estaba seguro con el proyecto fútbol calle porque sabía que era un apoyo grande para el” expresó Cristian.
En la misma zona cerca del proyecto fútbol calle nos encontramos con Daniela, ella es dueña de una recicladora, es una de las pocas personas que brinda a ayuda al programa, nos dijo que lo hace porque ve la necesidad de los niños y jóvenes y que también brinda trabajo a algunos padres de familia, Daniela a porta material para el aprendizaje como, lapiceros, hojas marcadores etc. Que utilizan para recibir las clases extras que les brindan.

Foto: Giovani Álvarez.




Comentarios