LA EDUCACIÓN SE DIFICULTA
- Expresión 35

- 15 jun 2020
- 11 Min. de lectura
Por: Nicolle Herrera
En Guatemala, la emergencia sanitaria del COVID-19 ha afectado a la población, las actividades y todas las áreas laborales, sin embargo, la educación es un ámbito que sigue siendo incierto en cuanto a las medidas que se tomarán, y si se podrá regresar a clases presenciales.
Los colegios y escuelas se han visto obligados a cerras sus puertas pero, la educación no se detiene, pues se han encontrado alternativas modernas para que el proceso enseñanza-aprendizaje siga siendo lo más efectivo posible. Las clases virtuales ha sido una solución que se ha implementado en casi todos los lugares. En el municipio de Palín-Escuintla, muchos establecimientos incluyeron está alternativa en sus planificaciones de clases.
El colegio Little Rainbows es uno de los más conocidos en el municipio, por lo que se entrevistó al personal docente y administrativo de dicho establecimiento que, cuenta con nivel inicial, desde maternal hasta sexto primaria.

Foto: Colegio Little Rainbows, 2019
Al hablar con la directora del colegio, Ana Raquel Herrera Contreras, comentó que la emergencia sanitaria y al retiro de las clases presenciales, el centro educativo se vio obligado a impartir las clases en línea. La plataforma que utilizan para que esta metodología se desempeñe correctamente es Geducar.
“Nuestro plan de estrategia es poder impartir clases a los alumnos para que tengan un aprendizaje significativo. No vamos a cumplir todos los contenidos pero lo importante es que los alumnos se distraigan y aprendan.”
El avance en el aprendizaje, los alumnos y los maestros se han visto afectados al igual que la atención, ya que no es la misma que cuando las clases eran de forma presencial.
La directora también comentó que los servicios que se vieron afectados fueron, el servicio de bus, el servicio de computación, ya que los alumnos no pueden recibir la clase porque no cuentan con computadoras en sus domicilios. Sin embargo, el apoyo de los docentes ha sido bueno, “se han involucrado de manera activa para que los niños y padres de familia se sientan cómodos”.
También comentó que en cuanto a los padres de familia ha sido un poco complicado, pues algunos trabajan y no cuentan con los aparatos electrónicos necesarios para que los alumnos reciban sus clases de manera efectiva y por otro lado, también hay papás que no apoyan a sus hijos en la entrega de tareas.
Elvia Débora Paola Bustamante López de 22 años de edad, imparte el grado de pre – kínder. La principal dificultad que se le ha presentado es que la explicación no es la misma y al momento de adjuntar tarea, dejan sitios de guías en las que no se explican igual que en las clases presenciales.
Las alternativas que ha implementado en sus clases son las diapositivas, además de trabajar por medio de la plataforma del colegio y WhatsApp. La metodología que utiliza es el aula invertida, que consta de lograr que los estudiantes gestionen su aprendizaje interactuando con materiales audiovisuales y trabajando de manera colaborativa.
Los alumnos se muestran atentos y participativos dependiendo del tema que se esté enseñando y si existen distracciones alrededor. Los padres de familia han mostrado apoyo, al igual que el establecimiento, ayudando a quitar distracciones y cumpliendo con los horarios.
“Estaría bien el regreso a clases pero no estamos como para regresar, corremos peligro y los padres tendrán miedo de enviar a sus niños al colegio.”
María Laura Boiton Nájera de 24 años, imparte el grado de kínder. La mayor dificultad es el poder explicarles mejor a los niños y que ellos la entiendan de la mejor forma posible. Aunque no comprendan, hacen lo que pueden y esto no los lleva a un aprendizaje total.
“Hasta ahora, solamente me grabo a mí, por ejemplo el enseñar una consonante, me grabo para que puedan visualizar mi boca y producir el sonido correctamente. Y los juegos para salir de la rutina y también aprendan un poco más.”
Las actividades las realiza por medio de WhatsApp. La plataforma del colegio es muy lenta y comentó que solo produce atrasos y los papás recomiendan el uso del grupo por medio de redes sociales.
María Laura utiliza el método asincrónico, no siempre se coincide en el horario y no reciben una clase en línea, solamente una clase explicada de manera breve y muy sencilla para que los niños puedan entender mejor. También se agrega algo que llame la atención de los alumnos.
La respuesta de los niños ha sido positiva, comentó que muchos esperan con ansias las tareas y los videos que la maestra elabora, ya que cuentan con música de fondo.
Los padres de familia la apoyan con las actividades y con los materiales, al igual que por parte del establecimiento.
Comentó que personalmente se siente triste a veces, porque le gustaría que estuvieran todos juntos, también decepcionada, con el deseo de desaparecer la situación y / o desesperada porque anteriormente luego de terminar la semana laboral le gustaba salir y ahora solamente permanece encerrada. “Dudo que regresemos este año (a clases presenciales), pero de ser así, me gustaría que fuera algo especial. Y pienso que quizá ahora no estemos lo suficiente preparados, antes de regresar a clases siento que sería mejor tomar un tiempo como persona (niñx, joven, quien sea) y luego hacer que nos llene, niños (salir a jugar a un lugar especial, porque se sabe que en el niño el juego es muy importante y un desahogo total) como persona mayor (salir a un lugar distinto al de nuestra rutina), reunirnos como familia, amigos, creo que antes de regresar a clases, debemos volver a sanar emociones.”
Katherine Yadira Coroy Lastor de 21 años de edad, imparte el grado de preparatoria. La dificultad que se le presenta es el horario de trabajo, ya que ha variado mucho, debido a que los padres de familia trabajan.
La alternativa que ha encontrado es trabajar por medio de video – llamadas, utilizando la plataforma del establecimiento y por medio de grupos de WhatsApp. La metodología que aplica es un aprendizaje cooperativo, métodos didácticos y estrategias de aprendizaje. Los alumnos ante estas han respondido muy bien, al igual que los padres de familia, han tenido una respuesta positiva. Contando así mismo con el apoyo del colegio, ya que les ayudan a solucionar los problemas que se presentan y brindando materiales de apoyo.
“Por cuidar la salud de nuestros alumnos, es mejor regresar a clases presenciales cuando esta enfermedad esté 100% acabada.”
Elsa Maribel Ajín Cojón, de 29 años de edad, imparte el grado de primero primaria. La dificultad que la situación le ha presentado es el atraso de los temas y el desarrollo al 100% de los contenidos, una de las alternativas que ha aplicado en sus clases en línea son las video - llamadas.
Utiliza la metodología de un aprendizaje cooperativo, pensamientos de diseño y tecnologías digitales, se apoya de la plataforma del colegio.
Los alumnos han presentado una respuesta de aceptación pero con toques de negatividad debido al uso de la plataforma, ya que tiene un mal funcionamiento, adicional se aplican video – llamadas por medio de WhatsApp. Sin embargo, la respuesta ha sido positiva.
Los padres de familia han mostrado poco positivismo ante la situación, por otro lado le han mostrado agradecimiento por el esfuerzo que hacen para que los niños aprendan. Por parte del establecimiento comentó que tiene demasiado apoyo.
“Ha sido bastante complicado, ya que la señal de internet en ocasiones se congestiona demasiado y es difícil dar clases así.”
La maestra está a favor de las clases presenciales porque se les puede brindar una mejor explicación a los alumnos y tomarse el tiempo para hacerlo, y también se muestra en contra, porque la situación cada vez es más difícil y hay que cuidar la salud de “cada uno de nuestros pequeños” ya que son los más vulnerables ante esta situación.
Sonia Esperanza Albizures Coj, de 28 años de edad, imparte primero primaria. Dijo que se le presenta dificultad en el aprendizaje de los niños pues no es la misma que en clases presenciales. Ha implementado alternativas como el uso de aplicaciones, tales como Meet y Zoom.
Utiliza una metodología que involucra carteles de los temas a tratar, resúmenes, ejemplos y ejercicios de los contenidos. Los alumnos presentan la práctica de nuevos pensamientos y conocimientos, al igual que nuevos comportamientos.
Por parte de los padres de familia, Albizures mencionó que solo recibe apoyo de algunos, no de todos, pero por parte del establecimiento sí recibe el apoyo necesario.
“Me he sentido estresada porque estar dentro y no salir me estresa mucho y todavía dar clases y que a veces la señal del Internet no es buena, es más estresante.”
Albizures está de acuerdo con el regreso a clases cuando la situación mejore, siempre utilizando y aplicando las medidas de prevención necesarias.
Gerardo Esaú Veliz Rivas, labora como maestro de inglés del nivel primario de segundo a sexto. Explicó que no ha tenido dificultades y que al contrario ha sido presentado como un campo nuevo de aprendizaje.
Veliz añadió que se han implementado nuevas modalidades tecnológicas y dinámicas, entre ellas la utilización de aplicaciones como Google Meet, Zoom, WhatsApp y Geducar, además de las llamadas telefónicas.
Al preguntarle sobre las metodologías que implementaba en sus clases respondió, “como primer plano, la creación de guías e instrucciones como finalidad, orientar a los niños, padres y encargados en casa, como segundo plano, clases online (en línea) y videoconferencias, para una mejor interacción del maestro con el niño o niña.”
La respuesta que ha tenido de sus alumnos no ha sido muy satisfactoria ni agradable, pues no todos cuentan con las mismas posibilidades, no todos tienen la paciencia que se necesita ante este nuevo sistema y algunos no disponen de un espacio agradable, “puedo identificar en sus rostros, un estrés a temprana edad.”
También mencionó que ha hecho intervenciones, fuera del horario de clases o en clase en general, para poder identificar si existen problemas en casa. También ha aportado una “pizca” de creatividad como la nueva modalidad de enseñanza para que la clase pase de ser aburrida, en una silla a un tiempo de aprendizaje, práctico, activo y agradable para los alumnos a los cuales, Veliz considera “pequeños”.
Los alumnos ante la nueva modalidad que el maestro implementó en sus clases, han mostrado resultados agradables, un ambiente diferente y más disponibilidad por parte de ellos, ya que disfrutan el recibir las clases y les gusta en algunas ocasiones continuar con ellas.
Los padres de familia también le han mostrado mucho apoyo, entrega y atención con los niños y con las clases virtuales. “Siendo honesto he tratado de afrontar con positivismo cada una de las variables y hoy por hoy puedo decir que hay un futuro en casa, por los cuales tenemos que seguir avanzando.”
En cuanto al regreso a clases presenciales mencionó que, sería una decisión equivocada por parte de las autoridades. “Guatemala no está preparada para afrontar esta situación y mucho menos para ver cómo se propaga el virus (COVID-19) en los niños y niñas. Aun no es el tiempo, ni el momento para regresar a las instalaciones, independientemente sí hay o no un plan estratégico, con altos estándares de limpieza, para la prevención de este virus siempre nos estaríamos arriesgando.”
La vida de los niños y de toda la familia laboral es más importante que esta pandemia, comentó el profesor.
Katilin Cristal Motta Veliz, de 24 años, imparte segundo primaria. La dificultad que se le ha presentado es que no todos los niños poseen un computador y el acceso a internet, además de la falta de implementación de herramientas como las plataformas virtuales y el acceso a ellas. Pues el proceso se dificulta. Utiliza la plataforma Geducar, sin embargo, comentó que presenta dificultades del soporte técnico.
La plataforma ha solucionado algunas fallas pero han tenido que acceder a otros medios, como redes sociales, específicamente WhatsApp.
La respuesta de los niños ha sido buena, pero requiere una planificación amplia para que la clase se vuelva atractiva. Por parte de los padres de familia mencionó que, la mayoría de respuestas han sido positivas, cuenta con el apoyo por parte de los que laboran y un poco de molestia con los horarios que hacen que el proceso se les dificulte, añadió que el establecimiento ha mostrado apoyo.
Personalmente dijo que la situación fue difícil, pero con el tiempo la situación se ha ido adaptando, hace que veamos la importancia de actualizarnos tanto los docentes, alumnos y padres de familia en cuanto al tema de la tecnología.
En cuanto al regreso a clases, “No debe ser apresurado y los estudiantes deben regresar cuando el estado garantice su seguridad con respecto a la salud, puesto que el proceso educativo ha seguido durante esta crisis”.
Magda Angélica Torres Nicolas de 23 años, imparte tercero primaria. Mencionó que en cuanto a tecnología no ha tenido dificultad, lo difícil serían los padres de familia que laboran y los niños que no pueden tomar la clase con todo el grupo, lo que hace que sea doble el trabajo a realizar, pues debe impartir otra clase y se extiende el tiempo hasta altas horas de la noche.
Ha utilizado la plataforma del establecimiento, peor no está desarrollada al 100% y, una aplicación para hacer la clase en línea y tener un mayor provecho en la enseñanza. La complicación que ha presentado la plataforma es inestabilidad, porque en ocasiones no se puede acceder y a los padres de familia se les dificulta o no les aparece la información.
Se ha encontrado una solución y es que trabajen en clase, se envían las guías de estudio, los alumnos elaboran los ejercicios solicitados para que conozcan el tema y después se toma la clase en línea para resolver dudas y trabajar los ejercicios del tema visto.
La respuesta de los niños ha sido positiva, pues siguen instrucciones y los temas han quedado claros. Si tienen dudas pueden consultarlas con la maestra y siempre se les resuelven. Los padres de familia han sido muy atentos y han colaborado en todo lo que se les solicita, el establecimiento ha estado al pendiente, brindan ideas de cómo mejorar las clases y se ha visto el apoyo activo.
“Ha sido un cambio total, me he ido adaptando a este tipo de enseñanza y buscando estrategias de cómo cumplir con la enseñanza, quizá no se puede dar la clase como se hace en presencia pero considero que sí se ha cumplido con lo que el estudiante necesita.”
Respecto al regreso a clases, considera que hay que tomar muchas medidas, aunque es preferible terminar con clases virtuales a exponerse a un contagio.
Mayra Luz García Malin, de 26 años, imparte el grado de Tercero sección B. Presentó dificultades al principio, ya que sus alumnos no estaban trabajando las guías, debido a que sus padres trabajaban y no tenían el tiempo de explicarles, luego se comenzaron a dar las clases en línea y los niños no se conectaban y la plataforma del colegio presentaba problemas, los participantes se escuchaban con la voz entrecortada al igual que la de la maestra, tuvo que recurrir a grupos de WhatsApp para brindar clases en video – llamada para que pudieran comprender el tema.
Utiliza una metodología constructivista acompañada de realización de preguntas, lluvia de ideas sobre los temas a tratar, búsqueda de palabras en el diccionario, realización de títeres a mano, entre otras actividades, los alumnos por su parte han mostrado una actitud positiva y se han expresado felices.
Los padres de familia han mostrado su apoyo en todo momento, cuando tienen una duda, la maestra resuelve sus inquietudes, además envían el material solicitado como lo son las fotografías o los videos.
Personalmente comentó que se siente feliz de poder ver a sus alumnos aunque sea por video – llamada, pero es diferente y a pesar que algunos padres no estaban de acuerdo que los niños opinaran, se fue encontrando soluciones como tomar turnos, pues todos querían hablar al mismo tiempo. Se ha ido acostumbrando a la forma de impartir clases, cuando la plataforma presentaba problemas sentía frustración y tristeza porque no podía dar una clase satisfactoria, mencionó que extraña dar clases presenciales.
“Creo que el regreso a clases no es conveniente y no estamos preparados para regresar a clases, esto por todo lo que implica, cada vez más casos positivos, las medidas de seguridad que tendríamos que tener, deberían ser muy estrictas y para los niños sería muy difícil estar con el tapabocas toda la jornada, al igual que para nosotros como docentes, eso sin mencionar que los papitos no querrían mandar a sus peques al colegio, por obvias razones.”
Eimy Patricia Yanes Rodríguez de 28 años, imparte quinto primaria. La principal dificultad que se le ha presentado es la señal de Internet, ya que casi siempre falla y los niños no logran conectarse a tiempo a la clase. Trabaja por medio de la plataforma Geducar porque el establecimiento la proporciona.
Para realizar sus clases se basa en las competencias e indicadores de logro, utiliza una metodología constructivista en la aplicación de guías de trabajo y la resolución de los ejercicios de los libros.
La mayoría de alumnos han reaccionado bien, de manera positiva, pero existen otros con los que se ha dificultado un poco porque ha tenido que hacer video – llamadas para explicarles nuevamente el tema, con el paso del tiempo esto ha mejorado y se han ido acostumbrando a la forma de trabajar a distancia.
Los padres de familia ha tenido una respuesta muy buena, la maestra cuenta con un grupo bastante colaborador y responsable, muy atento a todos los detalles.
“Al principio me costó adaptarme pero ahora ya no se me dificulta y me siento bien. Seguimos en la lucha con la ayuda de Dios.”
El regreso a clases le parece difícil, porque considera que deberían regresar a clases hasta que ya no haya peligro de contagio por la seguridad de los niños.
El regreso a clases cada vez parece más complicado, pues la emergencia sanitaria ha incrementado sus casos positivos en el país y el futuro de las clases presenciales aún es incierto.




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